Tendencias en los paises nordicos

El audiovisual sueco desembarca en Barcelona

Desde el pasado 11 de marzo hasta el día 19, se ha celebrado la edición número 17 del MECAL, el Festival Internacional de Cortometrajes y Animación de Barcelona con Suecia como invitada especial. Sí, también ahí llega Suecia.

No se puede poner en duda que todo lo sueco está en plena efervescencia. Primero fueron la música y la literatura, ahora es el sector audiovisual que está en continuo crecimiento.

Para aquellos que buscan obras más comerciales, hay nombres de producciones relevantes que han pasado recientemente por las pantallas de nuestro país como Los crímenes de Fjällbacka, la famosa obra de Camilla Läckberg llevada a la pequeña pantalla con, por cierto, bastante éxito.

También han tenido éxito la serie Welcome to Sweden tras ser emitida en los Estados Unidos. Tampoco podemos olvidar, por supuesto, la exitosa The Bridge o Bron, la serie realizada en colaboración por la SVT y la DR que tiene como protagonista al puente Oresund que une Malmö con la capital danesa. Sin duda, una producción muy recomendable para los amantes de las series de investigación.

A pesar de esta vertiente más comercial y, por lo tanto, más mediática, también hay trabajos audiovisuales con sello sueco para los más puristas como Searching for Sugar Man A Pigeon Sat on Branch Refleting on Existence. Por eso, Suecia ha sido elegido como país invitado en esta edición del MECAL. No podía ser de otro modo teniendo en cuenta que de allí vienen algunos directores tan aclamados como Ingmar Bergman y Lasse Hallström.

Esto supone, sin lugar a dudas, un paso más en el hermanamiento cultural entre Estocolmo y Barcelona que se materializaba hace meses con varias citas en las Fiestas de la Mercè y en el Kulturfestival de la capital sueca.

De hecho, la propia Embajada de Suecia en España y la oficina de Visit Sweden de Barcelona han hecho posible la presencia de los cortos suecos gracias a una potente alianza con el Festival. Tampoco podía faltar la contribución de Visit Stockholm, que desde el comienzo no dudó en apoyar la iniciativa.

Gracias a esto, han llegado a la ciudad condal algunas de las más interesantes piezas audiovisuales suecas directamente desde el Uppsala International Short Film Festival que es, por cierto, uno de los eventos más importantes de Europa en este ámbito llegando a ser incluso horno para calentar posibles nominaciones a los Óscar. Y es que todo lo que pasa en el certamen de Uppsala tiene una gran repercusión fuera de las fronteras suecas. Lo que pasa en Suecia, no solo se queda en Suecia.

Hay que tener en cuenta que en Estocolmo también está la Stockholm Dramatiska Högskola, una de las escuelas de artes audiovisuales más importantes del país y todo un referente también fuera de territorio sueco. Es ahí donde se cocinan a diario proyectos muy interesantes que luego se convierten en grandes obras. Es, pues, un gran centro para la experimentación de los géneros audiovisuales y, precisamente de esa experimentación es de donde viene el éxito posterior.

Durante estas semanas se han proyectado numerosas piezas como Slitage de Patrik Eklund, Ta av mig de Victor Lindgren, Djur jag dödade förra sommaren de Gustav Danielsson, Dockpojken de Johannes Nyholm y Music for one apartment and six drummers de Ola Simonsson i Johanne. Incluso se ha organizado una Master Class de dirección artística impartida por la joven y reconocida animadora sueca Niki Lindroth, que ha sido galardonada ya en diferentes festivales internacionales.

Y por si todo esto fuese poco, el pasado 17 de marzo Suecia tuvo su propio día dentro de calendario del festival. Fue la fecha elegida por la organización para proyectar algunos de los mejores trabajos vistos a lo largo de las sesiones anteriores. Nosotros tuvimos la oportunidad de estar allí para disfrutar de algunas interesantes obras como This is Alaska de Gunilla Heilborn y Mårten Nilsson, Äta lunch de Sanna Lenken, el desgarrador Slavar de David Aronowitsch y el divertido documental Elvakaffe de Maria Fredriksson. Nunca ver a cuatro mujeres mayores durante un fika hablando de sexo, de Viagra y de anillos vibradores había provocado tantas risas.

Lo cierto es que pudimos ver una interesante selección que nos hizo pasar de la tensión dramática a la risa en muy poco tiempo demostrando que el audiovisual sueco va más allá de Bergman y que ahora hay una nueva generación de creativos audiovisuales preparados para rediseñar el género y lograr el éxito en medio mundo.

Tampoco podemos olvidar que Estocolmo es, a día de hoy, uno de los sitios preferidos por muchos directores no nacionales para rodar sus cintas. No en vano, es la ciudad del diseño, de la creatividad, del arte y de todo aquello que tiene que ver con la sofistificación y la cultura, que va mucho más allá de lo que pone en los libros.

Y por si no fuese suficiente con disfrutar de una noche de cortometrajes suecos, también pudimos disfrutar de un cóctel por cortesía de la Embajada de Suecia y la oficina de Visit Sweden en Barcelona. ¿Qué más se puede pedir?

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